
...no existe ninguna creación artística que en sí misma
no se autorefugie en una nostalgia participativa de la dimensión ilusionista
de la casa como arquetipo fundacional de un imposible estado blanco de la
conciencia. Casa, decimos, no refugio, ni mítico lar, ni habitat, ni
imposible hogar. Casa, reino cálido de una imperfecta humana proporción,
pero a su vez, único territorio capaz de reinstaurar la metafora cruel de
quien sabe que pertenece a una raza devastada por la fragilidad de la inclemencia.
De ahí, que el artista no sea, en definitiva, sino el lúcido agrimensor
de una tierra inexistente, y su acción el costoso fruto que nace de la medición
de quien necesita por igual el utopismo de la casa soņada y el vendaval que la
destruye, o si se quiere, quien necesita destruir el amor para medir el amor...
exposicions:
- Becarios Endesa, Arco'94. Madrid 1994