...pensamos en la figura del funambulista como la imagen misma de la posibilidad real de la caída. De hecho, la condición de éste se entiende, únicamente, como prólogo mágico y festivo de una inapelable desaparición, o como el lógico desenlace de una virtualidad irremediablemente abocada a la consideración in-extremis de sus propios límites. Allá arriba, alzado sobre el vacío generador de sobrenaturales expectativas, el funambulista detenta la condición de no-ser y ni siquiera la humanidad de sus miembros inferiores, por nosotros observados en forzada perspectiva, nos otorga la posibilidad de ver en él algo menos que un enviado de los dioses. Pero posteriormente todo se resolverá y entenderá en el acto final de la caída: el ser alado de un instante antes adquirirá, al fin, su inalterable condición real y su cuerpo, tendido en el suelo, nos ofrecerá una nueva versión actualizada del Cristo Yacente de Mantegna...




videoproducció:

Escola Municipal de Belles Arts, Lleida
Evill, LLeida


funàmbul:

Joan Palau


exposicions: