Alfons X el savi
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Rei savi
Alfonso X El Sabio, hijo de Fernando III y Beatriz de Suabia, nació el 23 de noviembre de 1221 en Toledo. Tubo 10 hijos con Violante de Aragón, hija de Jaume I el Conquistador, con la que se casó en 1249.
Sus primero años de reinados estuvieron plagados de triunfos. A la muerte de su padre, reanudó la Reconquista ocupando las ciudades de Jerez y Cádiz. Por otro lado, Alfonso X aspiraba al poder del Sacro Imperio Romano Germánico ya que era descendiente del Imperio por parte de madre. Pero durante años, el Imperio quedó vacante por la falta de imposición de los dos candidatos: Alfonso X y Ricardo de Cornualles. Finalmente, Rodolfo I de Habsburgo fue elegido emperador y Alfonso X renunció definitivamente al Imperio ante el Papa.
Los últimos años del reinado de Alfonso X se vieron afectados por los enfrentamientos con la alta nobleza y la discusión sobre la sucesión al trono que se disputaba entre los hijos del fallecido primogénito de Alfonso X, el infante Fernando, y el segundo hijo de Alfonso X, el infante Sancho, quién consiguió el trono a la muerte de su padre.
Esta segunda parte del reinado de Alfonso X, se caracteriza por la contribución del monarca a la cultura. Sus textos sobre astronomía, legislación, historia o literatura le otorgaron el apelativo de El Sabio.
Una de las actividades culturales que más le han identificado es su afán por habilitar el castellano como lenguaje de culto, científico y literario. Con la ayuda de la Escuela de Traductores de Toledo, impulsó la traducción de numerosos textos del latín al castellano. Esta misma escuela, con la ayuda de un grupo de estudioso cristianos, judíos y musulmanes, rescató textos de la antigüedad, textos árabes y hebreos para traducirlos al castellano, para así realizar una importante labor científica al aportar esos nuevos conocimientos al Reino.
Alfonso X, también aporto nuevas reformas en la normalización de la ortografía del castellano, idioma que fue adoptado oficialmente en el reino.
De este modo, Alfonso X patrocinó, supervisó e incluso participó en la elaboración de un conjunto de manuscritos literarios de diferentes ámbitos, escritos en lengua castellana: lírico, jurídico, histórico, científico y lúdico. Dichos manuscritos se caracterizaban por ser volúmenes de gran calidad, donde destacaban una caligrafía y unas miniaturas muy elaboradas y majestuosas.
Entre su obra lírica destaca las Cantigas de Santa María, no fue su primera obra lírica ya que se conocen algunos antecedentes líricos de Alfonso X dedicados a la sátira y la burla de sus oponentes al trono, pero fue la más importante. Las Cantigas es la única obra alfonsina que no está escrita en castellano. El lenguaje utilizado es el galaico-portugués. Muchas de las obras de este libro fueron compuestas por Alfonso X de su puño y letra, por lo que se percibe un tono personal en algunas de las canciones. De la misma manera, aparecen, en varios poemas, la familia del monarca e incluso él mismo como protagonistas del relato.
El texto consta de 427 poemas narrativos y líricos con una métrica muy variada basada en la estructura de canción con estribillo. La mayoría de ellos narra un acontecimiento milagroso o de santidad, pero también se encuentran himnos de alabanza a la Virgen con partitura musical, llamados Cantigas de Loor.
En lo referente a la prosa, a través del mecenazgo de Alfonso X, se elaboró un libro de cuentos ejemplares llamado el Calila y Dimna. Estos textos fueron adaptados de los cuentos tradicionales árabes al castellano y suponen la única obra de ficción del periodo alfonsino.
Alfonso X también unificó los textos legislativos empleados en su reino que descendían de la unión entre el derecho romano, el derecho visigótico y el derecho consuetudinario astur-leonés y castellano. Para ello se basó en el Derecho justinianeo que se enseñaba en la Universidad de Bolonia y en otras escuelas del sur de Francia. Entre estos textos destacan el Fuero Real que dota de una legislación unitaria a las ciudades reconquistadas y Siete Partidas, obra que une los cimientos teóricos de todas las obras legales alfonsinas y expone un código jurídico de carácter universal y general para el reino de Castilla, tanto para la vida civil como religiosa. Esta base jurídica se prolongó durante siglos, y su influencia llega hasta nuestros días.
La obra histórica de Alfonso X es un legado de la primera historia de España escrita en romance. En su obra Estoria de España se narran cronológicamente los orígenes bíblicos y legendarios de España hasta el reinado del padre de Alfonso, Fernando III. Las fuentes utilizadas para elaborar dicho libro son muy dispares, desde fuentes dudosas como fuentes bíblicas, leyendas y mitos, crónicas y cantares de gesta peninsulares, hasta grandes crónicas latinas que aportaron la mayor rigurosidad y complejidad al relato. Estas fuentes son el Crhronicon mundi del obispo Lucas de Tuy y De rebus Hispaniae de Rodrigo Ximenez de Rada. Por otra parte, también se atrevió a narrar la historia universal con las obras Grande e general estoria y General estoria. El objetivo de estas obras no era más que vincular la monarquía de Alfonso X con la historia universal para así, situar a Castilla a la cabeza de los reinos peninsulares y así, tener más puntos para optar al título de emperador, por el que estaba luchando.
Los libros científicos alfonsinos destacaban los avances científicos de la ciencia andalusí, pero también se centraban en la astronomía, ciencia de moda en esa época. Libros como Libro del saber de astrología, Libro de la ochava esfera, Libro complido de los judizios de las estrellas, Libro de las luces, Los Cánones de Albateni y las Tablas alfonsíes son algunos de los ejemplos de obras científicas. Esta última tubo mucha difusión por Europa ya que las tablas astronómicas contenían las posiciones exactas y los movimientos de las estrellas en Toledo durante un cierto periodo de tiempo.
Por último, destacan las obras lúdicas cuyo contenido se basa en la explicación de los juegos de mesa, los dados, las tablas y el ajedrez. Este último, se plasma en el Libro de axedrez, dados e tablas el tratado más antiguo que explica las reglas del ajedrez medieval que se acaba de introducir en el mundo cristiano por influencia del Islam.
Pese a que Alfonso X no fue el autor de todas esas obras, participó como impulsor, mecenas y director de todas ellas. También intervino en cuestiones de estilo e impuso el uso de la lengua castellana, ayudando así a su normalización y prestigio.
Por otro lado, el legado de Alfonso X en cuánto a las obras es de una calidad extraordinaria. Su obra a perdurado hasta nuestros tiempos ya que muchos de los libros aquí citados se encuentras en museos y bibliotecas, y suponen un referente claro y preciso de la vida en el reino de Castilla en esa época.
De este modo, podemos concluir que Alfonso X el Sabio fue el precursor más importante de las lengua castellana, ayudando a su normalización y prestigio, y fue una de las personas más interesadas en que su legado perdurara en el tiempo.
Laura Tutusaus (AVD'08)
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