interfaz de escritorio de Macintosh (1983)
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Escritorio de Macintosh
En innumerables casos, la literatura y el cine vienen mostrando desde el siglo XX un futuro en el que máquinas y humanos se fusionarían con el fin de superar los límites naturales del hombre. Pero esta unión siempre se mostró como una adaptación del hombre a las capacidades de la máquina y no a la inversa, al menos hasta que apareció la tecnología para público no especializado, esto es, hasta que apareció Apple y su ordenador personal. Esta empresa californiana se ha caracterizado a lo largo de su historia por su visión futurista e innovadora, y no en vano ha invertido grandes cantidades de capital en I+D (Investigación y Desarrollo). Sus productos más revolucionarios han surgido siempre con el propósito de acercar la máquina a un entorno confortable y familiar para el ser humano, que le resulte fácil de concebir y manejar. Su clásico icono de innovación fue el Apple Lisa, de 1982.
Hasta finales de los años 70, la sociedad contemplaba los ordenadores como "grandes calculadoras", herramientas utilizadas únicamente en el sector de la investigación científica, militar y espacial. Por aquel entonces, las grandes empresas de computadoras centraban sus esfuerzos en mejorar los resultados del reducido sector al que se dedicaban y no contemplaban la idea de ampliar su espectro de ventas a otros colectivos. Pero dos veinteañeros de California, Steve Jobs y Steve Wozniak, co-fundadores de Apple, vieron la oportunidad de reformular el rol de los ordenadores y acercarlos a profesiones que tradicionalmente no habían utilizado más que papel y pluma: con estas premisas crearon el "Apple Lisa".
De este modo, gracias a la interfaz gráfica que Apple obtuvo de la empresa Xerox, apareció por primera vez el concepto del "escritorio virtual", una recreación simbólica del escritorio real, que establece paralelismos visuales con los objetos más empleados en el trabajo diario de oficinistas, secretarios y otros profesionales: carpetas, documentos e incluso una papelera, representados mediante iconos. Para interactuar con este espacio se añadió el mouse, un aparato conectado al ordenador que reflejaba en la pantalla los movimientos de la mano del usuario y con el que se seleccionaban los diferentes iconos. Esta innovación ayudó a conseguir el objetivo de que cualquier persona pudiera manejar el ordenador de una forma más sencilla, ya que convertía el funcionamiento del sistema en un proceso muy intuitivo. Sus creadores añadieron también una serie de aplicaciones enfocadas directamente al usuario medio, entre las que destacan una calculadora gráfica (LisaCalc), un programa de tratamiento de texto (LisaWrite), un programa de dibujo (LisaDraw, únicamente imaginable a partir de la aparición del ratón) y una hoja de cálculo (LisaList). Además, fueron incluídas funciones que hoy en día nos son indispensables como "cortar", "copiar" o "pegar", expresadas mediante verbos que no suponían ningún misterio para el usuario no especializado. Esta filosofía de simplicidad en los comandos se extendió a todos los menús y mensajes que el sistema operativo de Lisa mostraba en pantalla, mediante el uso de un lenguaje más claro y directo que en anteriores computadoras.
El Apple Lisa marcó así un antes y un después en la historia de la informática moderna debido a su gran cantidad de aportaciones innovadoras. Pero éste no ha sido el único avance significativo que Apple ha protagonizado a lo largo de su historia: las revoluciones tecnológicas volvieron con fuerza a partir de 1997, cuando Steve Jobs se reincorporó a la directiva de la firma californiana tras varios años de carrera en solitario (en los que había fundado empresas tan punteras como Pixar, productora de animación digital, y NeXT, marca de software para sistemas operativos).
En materia de ordenadores de sobremesa, Apple presentó en 1997 el iMac, presentado por sus creadores como el "all-in-one-computer", que revolucionó el sector con su diseño (CPU y pantalla dentro de una única carcasa, además de la eliminación del arcaico disquete), y su estética (minimalista, blanca y redondeada). Esta nueva línea de ordenadores estaba especialmente concebida para el uso de Internet, origen de la conocida "i" que precede al nombre de muchos de los productos de esta marca.
Cuatro años más tarde, en el 2001, se presentó el sistema operativo para Mac número 10 (denominado Mac OS X), que nuevamente revolucionó el concepto de ordenador personal. Este nuevo sistema operativo mejoraba drásticamente la compatibilidad, la seguridad y el funcionamiento básico respecto a la versión anterior (Mac OS 9 o Classic). Mac OS X era el primer sistema operativo que "comprendía" de forma eficaz al sistema operativo de la competencia (Windows), cosa que rompía las barreras de los potenciales usuarios de Mac que se sentían aislados ante la abrumadora cantidad de clientes de Microsoft. La seguridad fue la segunda gran apuesta de Apple: eliminar los puntos débiles del sistema en una era en la que los programas maliciosos (pronto apodados "virus informáticos") circulaban indiscriminadamente por Internet. Por último, Mac OS X mejoraba las funciones básicas de sistema, hecho que aumentó la velocidad de procesamiento, a la vez que amplió la compatibilidad del ordenador con los periféricos del mercado (impresoras, escáneres, etc.) y simplificó al máximo la instalación de dicho hardware.
Por lo que respecta a la vertiente gráfica del nuevo Mac OS X, se añadieron grandes mejoras que hacían todavía más intuitivo el uso de un Mac. En primer lugar, se suprimió la "barra inferior" para crear una barra móvil y personalizable de aplicaciones llamada "dock" que facilitaba el acceso a los programas más utilizados por el usuario. En segundo lugar, se revolucionó completamente el modo de alternar entre las ventanas de aplicaciones abiertas con el denominado "Exposé", un mecanismo que permite ver todas las ventanas abiertas en una misma pantalla y acceder directamente a cualquiera de ellas con un simple "click".
El esfuerzo de los diseñadores gráficos de Apple para acercar el ordenador al usuario fue notable y ha empezado a traducirse en un aumento de las ventas en los últimos años. La última versión de Mac OS X, Leopard (10.5), ha añadido nuevas y útiles funciones a las ya inventadas hace años, que mejoran el manejo del contenido de nuestro ordenador, entre las cuales destacan: Spaces (espacios), una apliación nativa del sistema que permite dividir el ordenador en diferentes escritorios (de 2 a 16) para clasificar de forma más clara las diversas tareas; Stacks (pilas), "amontona" documentos y carpetas en el Dock del sistema de una forma semejante a como podríamos apilar papeles en un escritorio real; y Quicklook (vista rápida), una nueva manera de visualizar casi cualquier tipo de documento sin necesidad de ejecutar ningún programa.
De un tiempo a esta parte, los últimos avances de Apple han ido enfocados a reformular nuevamente la interacción entre hombres y máquinas: es el momento de la tecnología táctil. Esta nueva época revoluciona de forma contundente el sector de la música, y poco después, el de la telefonía. En el año 2001 Steve Jobs dijo por primera vez, ante la impasiva mirada de la prensa estadounidense, la palabra "iPod". Nadie en aquel entonces había oído tal palabra, acrónimo de "POrtable Device", y nadie esperaba el éxito mundial de ventas que conseguiría este nuevo reproductor de Apple, así como la evolución que supondría para el sector musical.
El iPod, fruto de un proyecto iniciado en el año 1998, incorpora el segundo sistema de comunicación humano-máquina que Apple introduce en el mercado, después del mouse: la llamada "click wheel", un sistema táctil que consta de cinco botones y una superficie circular sensible al tacto. Gracias a su sencillez de uso, un sistema de menús intuitivo y la facilidad de sincronización entre ordenador e iPod (un proceso automático que sólo requiere conectar ambos aparatos entre sí), el invento de Apple resulta ser un éxito. Conceptualmente, el aparato también mejora sustancialmente el acceso al contenido musical del reproductor, al clasificar los temas en categorias como "álbumes" (con sus cubiertas ilustradas) o "canciones", en vez de mediante "carpetas" y "archivos", como el resto de MP3.
Al mismo tiempo, y para luchar contra la piratería musical, Apple lanzó en 2003 su tienda online: la iTunes Store. Este servicio, que se integra perfectamente con el software de sincronización iTunes, ha conseguido reducir la cantidad de música pirateada gracias a su transparencia, sencillez de uso, el ajustado precio del producto y la garantía de calidad de Apple. Los últimos modelos de iPod reproducen además películas y series, motivo por el que Apple también comercializa archivos audiovisuales en su tienda online.
El último gran lanzamiento de Apple es el iPhone, un teléfono completamente táctil. Este aparato, presentado en enero de 2007 y comercializado en EEUU a partir de junio de 2007, ha revolucionado radicalmente el sector de fabricantes de teléfonos móviles. El nuevo dispositivo está concebido como un iPod que permite hacer llamadas telefónicas. Sin embargo, tras la presentación de la segunda generación de iPhone (junio de 2008), este aparato está empezándose a considerar un miniordenador, gracias a sus funciones como navegador de Internet e incluso como plataforma de desarrollo de software, cosa que abre un nuevo horizonte en lo que a interacción se refiere. Y es que parece ser que el futuro inmediato de los ordenadores de sobremesa, tal y como los conocemos hoy en día, es corto. El iPhone ha abierto los ojos a los fabricantes para crear ordenadores que se controlen solamente con la pantalla y de forma táctil.
No cabe duda de que Apple ha contribuido notoriamente al panorama tecnológico actual. Hoy en día parece obvio pensar que la tecnología se adapta cada vez más al lenguaje de sus usuarios. La potencia de los ordenadores aumenta día a día y mejoran sus capacidades de reconocimiento de los gestos, la voz e incluso la mirada humana (algunos sistemas para tetraplégicos son controlados mediante el movimiento de los globos oculares). Pero hace tan sólo unas décadas esta evolución era impensable, y muchos usuarios se veían obligados a seguir las pautas que una interfaz poco clara les marcaba, a memorizar códigos ilógicos para desarrollar tareas del día a día o a utilizar el ratón para señalar en una pantalla. Los tiempos están cambiando. Los que aun usamos el mouse ya estamos anticuados.
Demostración del Apple Lisa (a partir del minuto 5): http://youtube.com/watch?v=a4BlmsN4q2I
Lanzamiento del Mac OS X: Parte 1: http://youtube.com/watch?v=Ko4V3G4NqII Parte 2: http://youtube.com/watch?v=6-fkYFV7rOY Parte 3: http://youtube.com/watch?v=2GkoAa5718Y Presentación iPod: http://youtube.com/watch?v=kN0SVBCJqLs Presetación iPhone: http://youtube.com/watch?v=PZoPdBh8KUs
La película Pirates of Silicon Valley narra los inicios de la informática doméstica a través de los personajes de Bill Gates y Steve Jobs (película freak pero curiosa, aunque con un doblaje pésimo):
Carla López-Samaniego (AVD'08)
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