"Honey, I shrunk the audience" (Disney, 1995)
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Encoger al público
Después del gran éxito obtenido por un par de películas de la factoría Disney, "Cariño, he encogido a los niños" (Honey, I shrunk the kids) de 1989, y "Cariño, he agrandado al niño" (Honey, I blew up the kid) de 1992, se estrena en el parque temático de Epcot, localizado dentro de Walt Disney World Resort (Flórida, EEUU) la atracción "Cariño, he encogido al público".
Exhibida por primera vez a finales de 1994, se trata de una película 3D patrocinada por Kodak, que explota los conceptos de las películas originales (aumentar/encoger a las personas) y usa al mismísimo público como personaje. Durante sus 23 minutos de duración, el espectador asiste a una supuesta ceremonia de entrega del "premio al mejor inventor del año", cuyo ganador es el profesor Wayne Szalinski (el personaje protagonista de las películas originales, interpretado por Rick Moranis). Con la excusa de presentar un nuevo invento, se invita al público a usar unas gafas de seguridad, que en realidad son gafas con filtros polarizadores, necesarias para poder apreciar los efectos de la película.
Como en cualquier film del género de la comedia, algo sale mal y eso afecta a todo lo demás, lo que va llevando a un cúmulo de situaciones absurdas. Al principio el profesor llega al escenario sobre una plataforma voladora llamada Hoverpod. Al tocar accidentalmente la caja de control, la plataforma sale disparada y destruye parte del escenario. El profesor desaparece con su Hoverpod y mientras las personas de la organización le buscan, el hijo del profesor, Nick Szalinski (interpretado por Robert Oliveri, también conocido por el público por participar en las películas originales) se dedica a distraer a las personas que asisten al evento enseñando otro de los inventos de su padre. El resultado una vez más es desastroso: un montón de ratones empiezan a circular "por entre la platea", hasta que el profesor reaparece en el escenario. Es entonces cuando se lleva a cabo la situación que da nombre a la atracción: al enseñar cómo funciona su invento, hecho para reducir el equipaje de las familias que pretenden irse de viaje, Szalinski acaba por "encoger al público", tal como sucede con los niños en la primera película de la serie.
Los hijos del profesor ayudan a dar un toque caótico a la situación: el más pequeño (Adam Szalinski) saca fotos y pretende enseñar a su madre las diminutas personas, mientras aparece en el escenario la serpiente de Nick, que en relación al público parece enorme y amenaza con comer a la gente. Por si no fuera suficiente aparece Quark, el perro de la familia, que persigue a la serpiente. Finalmente, el profesor arregla la situación haciendo con que el público vuelva a su tamaño natural. Pero como nada es perfecto (y menos en el mundo de la comedia), Quark acaba siendo afectado por los rayos y aumenta de tamaño hasta tener la apariencia de un perro gigante. La película finaliza con los protagonistas intentando mantener al perro detrás de las cortinas del escenario (no vaya a ser que aplaste al público), pero no pueden evitar que el perro saque su cabeza hacia fuera y salpique a todos con un gran estornudo final.
Toda la atracción se basa en la sensación de realismo que se puede conseguir, no solo a través de la proyección de una película en tres dimensiones, sino también porque el patio de butacas se encuentra sobre una plataforma que se mueve, se agita, o incluso se eleva algunos centímetros en función de lo que requiera la dramaturgia de la película. Además, otras técnicas se utilizan para impresionar al público: durante el estornudo de Quark se salpica agua en todos los presentes a través de un pequeño orificio localizado en el asiento de delante. De esta manera todo el mundo tiene realmente la sensación de haber sido víctima del perro. Son técnicas como estas las que, unidas a la proyección de la película y la tecnología 3D, hacen con que te sientas partícipe de la historia.
Tras su éxito inicial en Epcot (que es un acrónimo en inglés para "prototipo experimental de comunidad del futuro"), la atracción también se inauguró en los parques temáticos de Disney en Tokyo (1997) y París (1999). Como cada parque se divide por territorios, en todos ellos se ha localizado siempre en "Tomorrowland" (que en París se ha llamado "Discoveryland"), que es donde se encuentran las atracciones de temática futurista y de innovación tecnológica.
El negativo de Kodak usado para rodar la película tiene un formato de 65mm. El formato final para proyección es de 70mm (aspecto ratio de 2.20:1). El proceso cinematográfico es conocido como doble tira 3D, que consiste en usar dos tiras de película para filmar las secuencias y luego proyectar ambas. Para ello, durante el rodaje se posicionan dos cámaras que filman en sincronía pero con un ángulo distinto. Este proceso intenta reproducir la manera en que percibimos la imagen en la vida real: cada ojo recibe una información muy parecida pero con un ángulo diferente, y la imagen finalmente se forma en el cerebro, tras juntar las dos informaciones. La intención en las películas 3D es conseguir el realismo en la imagen, la ilusión de la profundidad, y para lograrlo se sigue este proceso de formación de la imagen similar al de la visión humana.
¿Cómo garantizar en la proyección que cada ojo vea sólo la imagen que le corresponde? Para contestar a esta pregunta es importante entender el principio de la luz polarizada. En la luz normal (no polarizada), los fotones que la forman se emiten aleatoriamente. La polarización de una luz consiste en filtrarla de manera que los fotones se emitan en dos direcciones concretas (perpendiculares entre sí). Durante la proyección sincronizada de las dos tiras se utilizan filtros polarizadores para distinguir las imágenes. Hay que añadir que la pantalla donde se proyecta la película debe ser metálica para que no se anule el proceso de polarización. En relación al público, las gafas proporcionadas antes del espectáculo son las que aseguran que cada ojo reciba sólo la imagen que le corresponde, ya que cada uno de los filtros polarizadores presentes en las gafas está orientado de forma similar a cada uno de los filtros de la proyección. De esta forma, la lente derecha de las gafas sólo dejará ver la imagen correspondiente al ojo derecho (y bloqueará la luz polarizada de forma distinta). Lo mismo sucederá con la lente izquierda, que dejará pasar la imagen del ojo izquierdo y bloqueará la del ojo derecho. Será la suma de esas dos imágenes que nos llegan (ambas bidimensionales) lo que nos dará la sensación deseada de la tridimensionalidad.
Nathália Vernizzi (AVD'08)
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