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composición en 'Jurassic Park'
Terror imaginado

Argumento del film

Galardonada con tres Oscars en 1994 (Mejores Efectos Especiales, Mejor Sonido y Mejor Edición de Sonido), Parque Jurásico (Jurassic Park, 1993) se puede considerar como la película que marcó un antes y un después en el cine de ciencia-ficción, ya que introduce efectos especiales nunca vistos anteriormente gracias a la tecnología de ordenador que en este caso permite reproducir con un detallismo y un realismo extremo unos seres extinguidos hace sesenta y cinco millones de años: los dinosaurios.

Basado en el best-seller de Michael Crichton del mismo título, Parque Jurásico narra la historia del multimillonario empresario John Hammond (Richard Attenborough) que decide convertir una isla perdida cerca de Costa Rica en un parque de dinosaurios. Antes de inaugurarlo al público, invita a los prestigiosos paleontólogos Alan Grant (Sam Neill) y Ellie Sattler (Laura Dern), al científico matemático Ian Malcolm (Jeff Goldblum) y al inversor Donald Gennaro (Martín Ferrero) para que den el visto bueno y avalen el parque. Todo se torcerá cuando uno de los empleados del parque, Dennis Nedry (Wayne Knight), que pretende vender a una empresa de la competencia los embriones de los dinosaurios de Jurassic Park, desconecte la alambrada de seguridad del parque permitiendo a los dinosaurios salir de sus recintos cercados, convirtiéndose así en una amenaza para los visitantes.

El guión incluye una explicación científica de cómo se puede lograr dar vida a los dinosaurios basada en una serie de teorías e hipótesis científicas que dotan al film de un cierto realismo, el cual permite al espectador creer que lo que está viendo en la pantalla puede llegar a suceder en la realidad. Esta sensación se refuerza con el detallismo de las criaturas logrado gracias a los efectos especiales, y se une al suspense y a la trepidante acción que sustenta al film y que lo convirtió en un exitoso y taquillero largometraje que se encuentra actualmente entre las diez películas más vistas de la historia del cine. No en vano recaudó un total de 920 millones de dólares a nivel mundial, lo cual representaba casi quince veces más del total del presupuesto invertido (que fueron unos 64 millones).

De Michael Crichton a Steven Spielberg

El escritor norteamericano Michael Crichton trata de manera predilecta argumentos con base tecnocientífica en sus novelas. Si bien carece de formación científica o medicinal, en sus relatos profundiza en teorías y experimentaciones de ambos campos gracias a la ayuda de amigos o conocidos expertos en la materia. Pero si pasamos a analizar con detalle algunas de las hipótesis científicas que sustentan el argumento del film, comprobaremos hasta qué punto pueden ser consideradas como veraces y realistas.

Por ejemplo, los restos de ADN que utilizan en Jurassic Park para la fecundación de los dinosaurios se encuentran al parecer en mosquitos fosilizados en ámbar dominicano. Este ámbar en realidad tiene solo treinta millones de años de antigüedad, cuando los dinosaurios murieron hace más de sesenta y cinco millones de años. Además, en la República Dominicana y otros países cercanos a éste no se han hallado aún restos de ninguna de las especies regeneradas a partir de este ADN y que son mostradas en la película.

Del mismo modo, y tal y como se explica en la película (y en el libro también), los huecos que inevitablemente se generan en las cadenas de ADN con el paso de los siglos y que impedirían que el experimento funcionara, son completados con ADN de rana. Esto añadiría una gran dificultad al proceso, ya que obligaría a determinar qué genes de dinosaurio son homólogos al de la rana. Esta teoría justifica la trama en el punto que permite a los dinosaurios cambiar de sexo y poder así reproducirse, cuando queda claro en el inicio del film que todas las especies son hembras de manera que los científicos de Jurassic Park puedan tener controlada la población, algo que más adelante se demuestra equívoco por el mencionado cambio de sexo.

Como hemos visto, Spielberg fue fiel a las teorías expuestas en el libro de Crichton, pero realizó sustanciales cambios respecto a la novela en cuanto a la caracterización de los personajes. Por ejemplo, la relación entre los doctores Allan Grant y Ellie Sattler es meramente profesional en la novela, mientras que en el film son pareja de hecho. Por otro lado, John Hammond es presentado en la novela como un ambicioso economista sin escrúpulos, mientras que en el film se trata de un entrañable abuelo. Además, sus nietos Lex y Tim Murphy se intercambian en la película la personalidad que Crichton les dio en el libro: Tim era en la novela el hermano mayor y le apasionaban los ordenadores tanto como los dinosaurios. Cabe recalcar el hecho de que el libro de Crichton inicialmente presentaba la trama desde el punto de vista del niño Tim, pero ningún editor se interesó por la novela y era precisamente por utilizar este punto de vista, de manera que se vio obligado a cambiarlo al de un adulto para poder así sacar adelante la obra.

Steven Spielberg también suprimió numerosos pasajes del libro de Crichton con el fin de dotar a la película de un carácter más convencional y edulcorado de manera que pudiera ser apta para todos los públicos. No sería la primera vez que Spielberg obviara algunos aspectos del material literario en que basa sus films, ya que es algo que sucedió también respecto a la novela de Peter Benchley, Jaws, de la cual derivó la película de Spielberg del mismo título. Este fue uno de los aspectos más criticados de la película, junto con la teórica excesiva dependencia del film respecto a los efectos especiales. Como veremos más adelante, esta dependencia no es tan exagerada, ya que, cronómetro en mano, apenas en solo ocho minutos del metraje del film aparecen estas criaturas generadas íntegramente por ordenador. Se entiende, pues, que el éxito de la película responde a más cuestiones aparte de la tecnología digital.

Sirva de ejemplo la persistencia en la memoria del espectador de una de las escenas más recordadas de la película, la del ataque del Tiranosaurio a los coches parados bajo la lluvia, en la que se inserta el plano detalle del vaso de agua que vibra por el temblor del suelo provocado por las pisadas del dinosaurio. Michael Lantieri, técnico de efectos especiales, afirmó que la idea del famoso plano del vaso le vino al director mientras, conduciendo su coche, escuchaba al grupo funky Earth, Wind and Fire. El leve temblor del retrovisor provocado por el alto volumen de la música inspiró a Spielberg para un plano que a la postre no fue fácil de concebir. Finalmente, Lantieri logró la vibración exacta en círculos concéntricos del líquido que le exigía Spielberg gracias a la pulsación de una cuerda de guitarra. Spielberg refleja a lo largo de la película su gran talento para las secuencias de acción, en la que aúna tensión y suspense con una gran y trabajada puesta en escena.

El director norteamericano se inspiró a su vez en grandes clásicos del cine de ciencia ficción como por ejemplo El Mundo Perdido (The Lost World, 1925) o King Kong (1933), una de sus películas favoritas, a la que se hace referencia en el momento de cruzar la gigantesca puerta del parque cuando el personaje de Ian Malcolm (Jeff Goldblum) cuestiona sorprendido si el motivo de las dimensiones de dicha puerta es el de dar cabida al propio King Kong. El monstruoso simio ya se enfrenta en el clásico largometraje de la pareja Merian C. Cooper y Ernest B. Shoedsack a un tiranosaurio rex (algo que se repite en la secuela de Peter Jackson del año 2005).

Los efectos especiales

Parque Jurásico es la primera película dirigida por Steven Spielberg en la que se utilizan efectos 3D para la creación completa y altamente detallada de seres vivos que como tales no existen en la realidad (como son los dinosaurios en este caso). El director norteamericano pensaba trabajar inicialmente con el animador especialista Phil Tippett y su sistema patentado de go-motion. El go-motion es una evolución sofisticada del método tradicional stop-motion o animación de objetos fotograma a fotograma. Para lograr una representación más realista del movimiento y poder así aplicarlo al de seres vivos, el go-motion combina esta técnica de animación paso a paso con la tecnología informática que captura el desenfoque del movimiento. De esta manera, reproduce el efecto de difuminado que produce todo objeto móvil a alta velocidad, logrando en la pantalla un resultado más veraz y creíble.

El estadounidense Phil Tippett se sirvió de esta técnica en el filme Dragonslayer (1981) creando unos efectos visuales muy logrados en el que se complementaba la animación stop-motion con la tecnología de control remoto que ILM desarrolló en La Guerra de las Galaxias: Episodio IV - Una nueva esperanza (Star Wars: Episode IV - A New Hope, 1977). La maqueta del dragón se unía a unas varas controladas por ordenador. El animador definía en la maqueta dos posiciones en la secuencia de un movimiento y el ordenador ejecutaba estos dos pasos uno tras otro mientras la cámara filmaba. Con este método se podía capturar el efecto de velocidad que se producía en cada frame.

En Parque Jurásico, Tippett trabajó con el también especialista Stan Winston, ganador de cuatro Oscars, uno por Aliens (1986), dos por Terminador 2: El juicio final (Terminator 2: The Judgement Day, 1991), y uno más precisamente por Parque Jurásico. Winston se destapó como gran maquillador en un descanso de unas pruebas que realizaba como actor, profesión que inicialmente quería desarrollar, y pronto se especializó en la creación de personajes y criaturas no solo a través del maquillaje, sino también a través de la construcción de marionetas y robots electrónicos.

Tippett y Winston se complementaron para rodar las mejores escenas de go-motion que se han visto nunca en la gran pantalla. Utilizando esta técnica, consiguieron recrear para unas pruebas de movimiento la carrera de un tiranosaurio rex. Pero finalmente Spielberg descartó esta técnica y optó por la que le proponía Dennis Muren, especialista representante de la industria de efectos visuales y gráficos generados por ordenador ILM (Industrial Light and Magic). La propuesta no era otra que elaborar los efectos visuales de Parque Jurásico a través de la tecnología digital 3D. Muren mostró a Spielberg y a Tippett una secuencia de un tiranosaurio corriendo detrás de sus presas, todo a través de la tecnología digital, y el resultado les impresionó tanto que el director decidió poner en práctica únicamente dicha tecnología para crear los dinosaurios íntegramente, descartando por completo el go-motion.

A pesar de ello, Tippett y Winston continuaron formando parte del equipo de efectos especiales, centrándose en la construcción y en la animación de maquetas que reproducían a escala real las cabezas y extremidades de los dinosaurios. Es lo que se conoce como animatrónics: maquetas que se mueven mecánicamente gracias a una serie de dispositivos electrónicos. Actualmente es una técnica que ha evolucionado mucho hasta el punto de lograr un destacado efecto de realismo y detallismo en dichas maquetas. Para alcanzar una mayor verosimilitud, el equipo de especialistas trabajó y siguió los consejos de un grupo de paleontólogos, liderados por Jack Horner, de manera que, y tal y como afirma Stan Winston, "todo tuviera una base científica, todo fuera paleontológicamente correcto". Considerado una autoridad mundial en la materia, Horner supervisó toda la producción e inspiró también el personaje de Allan Grant.

Con la ayuda de los paleontólogos, Tippett coordinaba la animación de los dinosaurios creados a través de los gráficos generados por ordenador o CGI (Computer Generated Images), de manera que resultaran científicamente veraces. Así, Tippett suprimió el gesto que había incorporado inicialmente en los dinosaurios de sacar la lengua a modo de serpiente o lagarto, ya que, según Horner, la idea actual sobre la evolución de los dinosaurios los hacía aproximarse más a los pájaros que a los reptiles. Paralelamente, Tippett se encargaba de reproducir en tres dimensiones el storyboard de Spielberg utilizando sus miniaturas, para obtener una idea más aproximada de cómo rodar las diferentes escenas.

Por su parte, el equipo de Stan Winston elaboraba las maquetas a escala real, utilizando a continuación los moldes resultantes de estas maquetas para cubrir los robots electrónicos, como si se tratara de una segunda piel. Spielberg utilizaba estos animatrónics para rodar primeros planos y planos cercanos de los dinosaurios, mientras que para el resto de escenas ponía en práctica exclusivamente los efectos digitales 3D de ILM.

La mayor parte del rodaje se llevó a cabo en la isla hawaiana de Kauai, mientras que otras escenas se rodaron en el desierto de California y en los estudios de Universal Pictures. En estos estudios se reprodujo una réplica del exterior de la jaula del T-Rex para la escena del ataque a los vehículos. La lluvia que debía estar presente en esta secuencia dificultó enormemente el trabajo con los animatrónics de Winston, que debían permanecer secos. Además, esta escena obligó a los especialistas gráficos a elaborar también una maqueta hecha por ordenador de los coches.

Las escenas en que aparecen dinosaurios creados con CGI supusieron un verdadero reto para los actores que debían fingir que los tenían delante. Se ayudaban de maquetas que simulaban la altura y los movimientos que iban a tener los dinosaurios como referencia. Incluso el propio Steven Spielberg imitaba el ruido de los dinosaurios para facilitar el trabajo de los actores. Posteriormente, en la postproducción se incluían las criaturas tomando como referencia los ejes y la dirección de la mirada de los actores. Pero también supuso un auténtico desafío para los diseñadores gráficos, los cuales no sólo se fijaron en animales actuales como las jirafas, los elefantes o las avestruces, sino que también llegaron incluso a hacer clases prácticas de imitación de dinosaurios para comprender mejor cómo debían reproducir sus movimientos en el ordenador.

Otra de las claves de los efectos especiales del film fue la edición de sonido, trabajo que sería luego premiado con dos estatuillas. Los especialistas en sonido se dedicaron a recoger sonidos de todo aquello que les pudiera ser útil, desde vacas y simios, hasta delfines o incluso águilas. Posteriormente los combinaban y los modificaban con el ordenador de manera que obtuvieran sonidos que perfectamente resultaran propios de ser emitidos por los dinosaurios.

Conclusión

Spielberg tenía la intención de mostrar a los dinosaurios como simples animales que se movían por meros instintos de supervivencia, alejándolos del tópico cinematográfico de monstruos despiadados que matan humanos por placer. Pero, y a pesar de que en varias ocasiones a lo largo de la película se intenta justificar el comportamiento asesino de dichas bestias afirmando que solo cumplen con esta necesidad de supervivencia, lo cierto es que la sensación que se transmite al espectador es que los dinosaurios carnívoros persiguen a los humanos para devorarlos sin piedad. Esto último responde a la necesidad de la película de generar terror y aversión respecto a estos reptiles, lo cual actúa como gancho para atrapar en la trama al espectador.

Para ello, Spielberg sustenta el film en el terror que en el espectador despiertan figuras o seres que no existen en la realidad, que son imposibles, fruto de la imaginación. Esto que puede parecer un tópico en el cine de ciencia-ficción y que se puede apreciar en películas como Alien (1979), Depredador (Predator, 1987), Independence Day (1996), Godzilla (1998) o La Guerra de los Mundos (War of the Worlds, 2005), adquiere en Parque Jurásico un matiz de detalle y acercamiento realista al espectador nunca antes visto en la pantalla.

En el argumento se incluye una reflexión de John Hammond a la doctora Sattler en la que, abatido por las muertes y las desgracias que están ocurriendo en el parque, confiesa que dicho parque responde a una ilusión que desde joven tenía cuando construyó un pequeño circo de pulgas. En tal circo no había ningún insecto, pero el público creía verlos. Hammond pretendía con su ambicioso parque de dinosaurios permitir que esas creencias se tornaran en visiones reales, que "la gente pudiera ver y tocar". De algún modo Spielberg ambiciona algo similar al pretender mostrar lo más cerca que permite la pantalla de cine estas criaturas, y que dejen de formar parte de nuestra imaginación.

Paralelamente a ello, Steven Spielberg (y por supuesto Michael Crichton), nos empuja a reflexionar sobre la naturaleza de la especie humana y su incansable necesidad de investigar e innovar, con el fin de poder sentirse creador de vida. De forma evidente, el director plasma la idea de que esta necesidad solo puede conducir al caos, y que la vida, lejos de ser manipulable, se "abre camino".

Bibliografía

- ORTEGA, Javier (2005). Spielberg. El hacedor de sueños. Córdoba: Ediciones Berenice.
- Jurassic Park (Parque Jurásico). Steven Spielberg (1993). DVD.
- La ciencia de los efectos especiales en el cine. Discovery Channel (2003). DVD documental.
- The Making of Jurassic Park. John Schultz (1995). DVD documental.

Enlaces de interés

http://www.imdb.com/title/tt0107290/
http://www.jplegacy.org/home.php
http://www.crichton-official.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Industrial_Light_&_Magic


Cristian Carrillo  (AVD'08)
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